Historias de miembros

Todos los días encontramos formas de mejorar el acceso de los miembros a la atención. Las historias que aparecen a continuación son reales. Los nombres se han cambiado para proteger la privacidad de los miembros.

Cómo Molina ayudó a Andrea

Andrea es una mujer de 56 años de edad con un diagnóstico prolongado de diabetes, hipertensión y neuropatía periférica. Actualmente, ella toma seis medicamentos recetados por su médico de cuidados primarios. Andrea vive con su esposo y recibe apoyo ocasional de una vecina. Hace poco desarrolló escaras en los dos pies, con lo que le resulta muy doloroso caminar. Esto ha provocado problemas de acceso a la atención, ya que no puede conducir y su esposo y la vecina no siempre pueden transportarla a las citas.

Antes de incorporarse a Molina Healthcare, a Andrea le preocupaba si podría continuar viendo al podólogo de pago por servicio que estaba tratándola. El administrador de casos de Molina se comunicó con el podólogo y analizaron el caso con el director médico de Molina. Como resultado de esto, él pudo coordinar la atención de Andrea con el podólogo, hacer los arreglos para el transporte y Andrea tuvo una cita con su podólogo en la misma semana. Además, el administrador de casos de Molina hizo una cita para que Andrea viera a su médico de cuidados primarios asignado y colaboró con el personal interno de revisión de utilización y el proveedor de equipos médicos de uso prolongado para asegurar que Andrea obtuviera zapatos para diabéticos. Andrea ahora puede caminar mejor y sigue viendo a su médico de cuidados primarios regularmente.

Cómo Molina ayudó a Lisa

Lisa es un miembro de Molina de 40 años de edad con un historial médico complicado. No solo es diabética insulinodependiente y presenta dificultades para caminar, sino que en el pasado fue víctima de abusos por parte de su esposo y tiene lesiones cerebrales traumáticas. Cuando Lisa apenas comenzaba a trabajar con su trabajadora social de Molina, vivía en un apartamento de un segundo piso y no contaba con medios para bajar las escaleras con facilidad. Para empeorar la situación, su silla de ruedas estaba averiada, de modo que no podía trasladarse bien cuando lograba descender de su apartamento. Como consecuencia de esto, Lisa no tenía alimentos, artículos domésticos esenciales ni ropa para ella y sus cuatro hijos.

La trabajadora social de Molina primero localizó un centro de recursos alimenticios para la familia y luego trabajó con el médico de Lisa para conseguir la atención que ella necesitaba. Luego hizo los arreglos para reparar la silla de ruedas y obtuvo el equipo médico tan necesario para Lisa: una cama de hospital, una silla para ducha y suministros para la incontinencia. Además, la trabajadora social identificó un recurso local que pudiera donar muebles y ropa a la familia. Finalmente, con la ayuda de otro trabajador social de Molina, Lisa fue evaluada y aprobada para participar en el programa de exención STAR + Plus que proporciona otros servicios a domicilio tras una hospitalización de paciente internado.

Cómo Molina ayudó a Nicole

Nicole es un miembro de Molina Healthcare de 58 años de edad que ha tenido problemas de peso toda la vida. Nicole se comunicó con un administrador de casos de Molina para ver cómo Molina podía ayudarla a adelgazar más de 100 libras. Una nutricionista registrada de Molina trabajó con Nicole para elaborar una dieta personalizada que se ajustara a sus gustos y preferencias, presupuesto y habilidad culinaria de Nicole. También examinaron cuidadosamente el historial de sobrepeso de Nicole para identificar los factores causantes de su obesidad que ella podía controlar. Después de la consulta inicial, en la cual elaboraron un plan de adelgazamiento saludable y realista, Molina comprueba regularmente que Nicole tenga el apoyo que necesita. Nicole adelgazó 140 libras y actualmente asiste a una clase de capacitación para convertirse en conductora de autobús y volver así a entrar en la fuerza laboral.